Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

miércoles, 25 de enero de 2012

Día de la conversión de Pablo

"Pablo iba de camino, cerca de Damasco; de repente, una luz que venía de cielo le envolvió con su claridad " (Hch. 9,3)
        Saulo fue enviado al camino de Damasco para volverse ciego, ya que si se queda ciego, encontrará el verdadero Camino (Jn 14,6)... Pierde la vista corporal, pero su corazón es iluminado, para que la verdadera luz brille a la vez en los ojos de su corazón y en los de su cuerpo... Es enviado a su interior, para buscarse. Erraba en su propia compañía, viajero inconsciente, y no se encontraba porque interiormente había perdido el camino.
        Por eso oyó una voz que le decía: " desvía tus pasos del camino de Saulo, para encontrar la fe de Pablo. Quítate la túnica de tu ceguera y revístete del Salvador (Ga 3,27)... Quise manifestar en tu carne la ceguera de tu corazón, con el fin de que puedas ver lo que no veías, y que no seas semejante a «los que tienen ojos y no ven, orejas y no oyen» (Sal. 113,5-6). Que Saulo se vuelva con sus cartas inútiles (Hch. 22,5), para que Pablo escriba sus epístolas tan necesarias. Qué Saulo, el ciego, desaparezca... para que Pablo llegue a ser la luz de los creyentes "...
        ¿Pablo, quién te transformó así? "¿Quieres saber quién hizo esto? Un hombre llamado Cristo... Ungió mis ojos y me dijo: «ve a la piscina de Siloé, lávate, y recobra la vista». Fui allá, me lavé, y ahora veo (Jn 9,11). ¿Por qué este asombro? El que me creó, me ha recreado; con el poder con que me creó, ahora me ha curado; yo había pecado, pero Él me purificó."
        Ven pues, Pablo, y deja allí al viejo Saulo, pronto vas a ver a Pedro... Ananías, toca a Saulo y danos a Pablo; deja bien lejos al perseguidor y envía a misión al predicador: los corderos no le tendrán miedo, las ovejas de Cristo se alegrarán. Toca al lobo que perseguía a Cristo, para que ahora, con Pedro, lleve a apacentar a las ovejas.


¿No les parece que esto fue lo que nos sucedió durante nuestro fin de semana?

De Colores
Carlos

domingo, 22 de enero de 2012

Carta a Eduardo


CARTA A EDUARDO

Estimado Eduardo:
No sabes cuanto me gusta que estés siempre presente, que saltes de los rincones, de las páginas  de los libros, de los videos, de las formalidades, y de las informalidades, con esas insensatas frases que a veces hacen reir, siempre  meditar y a veces hasta estudiar.
¿Donde aprendiste esas cosas?
¿En tu casa cuando niño?
¿Era éso  lo que enseñaba el abuelo?
¿Con tus compañeros  cuando hacías el servicio militar?
¿En las tertulias literarias de jornadas interminables  donde parecian no pasar las horas?
¿Quizás  por tu propia inquietud rebuscando entre las páginas de libros raros escritos por aquellos otros desvelados que se la pasaban atiborrando páginas con ideas descabelladas o  incomprendidas?
Me gusta que estés siempre allí, donde te busquen, aunque te confieso que a veces no entiendo las respuestas a mis preguntas, tambien me da igual si nadie te las ha formulado antes, o si soy uno más que llega con las preguntas de siempre y que muchos  hicieron antes.
Hoy me decidí a escribirte, porque he sabido algo que creo que te gustará conocer,  mira; hace algun tiempo te oí decir que “No pararíamos hasta celebrar un Cursillo en la luna”, te tengo dos noticias, una buena y una mala.
Primero la mala:              “Seguimos sin celebrar el Cursillo en la luna”
Ahora la Buena:                “Ya estamos más cerca, vamos por buen camino”

Nos vemos mañana, en La Comunion.
Un abrazo.
De Colores.
Tu amigo.
 Angel.
Rev. Enero 12, 2012.



Sentido común codificado


LOS CURSILLOS. SENTIDO COMÚN CODIFICADO

Cuántas veces hemos recurrido a ella, cuando hemos visto que personas -hay que suponer que con la mejor intención- complicaban y aún complican desmedidamente las cosas, apartando el Movimiento de su finalidad, y distorsionando su método. Esto sucede siempre que los Cursillos se hacen servir para seguir haciendo "las cosas buenas de siempre" puede que tan sólo con un poco de mejor espíritu, pero nada más; al hacerlo así, distancian el Movimiento de la simplicidad con que nació y ha seguido desarrollándose en Mallorca, no obstante los obstáculos y las dificultades con que suele tropezar siempre todo lo que, por ser vivo y por estar conectado con el mundo como es, y con las personas como son, tiene una radical vitalidad y una renovación constante, las más de las veces no domesticable, pero sí cultivable, que no todos, sobre todo los hermanos mayores de los hijos pródigos, difícilmente admiten. Es que les cuesta mucho comprender y raras veces comprenden, que los Cursillos exigen ineludiblemente, la actitud de "saber creer", en lugar de la de "creer saber", porque cuando se les entiende y se les atiende -por algo pretenden ser sentido común codificado- hacen converger los esfuerzos hacia el objetivo de ir logrando conseguir hacer pista en lo natural, para que sobre ella y desde ella, lo sobrenatural acontezca, pero tratando de discernir que lo que corresponde a los organizadores es solamente comunicar el mensaje, lanzar la semilla, pero no para que crezcan flores en nuestras macetas preferidas y adornar con ellas nuestros balcones e inspeccionar desde ellos al personal. Tampoco se deben hacer Cursillos para encajonar su fruto y meterlo en nuestras cámaras frigoríficas, que sirven muy bien para conservar los frutos de la tierra, pero no los del espíritu que, evidentemente no siguen el mismo proceso. Hay que ver los conflictos que ha originado no percibir esta evidencia.
Extracto del libro
Colaboración en la Revista Testimonio
Eduardo Bonnín.
Ediciones 4° Día

viernes, 6 de enero de 2012

Amigos del Carisma

Estimados amigos
Tan solo hace unos días ha visto la luz virtual el nuevo sitio de internet Amigos del Carisma Les invito ha visitar y ha compartir sus comentarios, recibir noticias y interacturar profundizando en el estudio del Carisma Fundacional de nuestro movimiento.

Amigos del Carisma:
Somos un grupo de amigos de varios lugares del mundo, quienes habiendo tenido la gracia de vivir Cursillo de Cristiandad, nos dedicamos a estudiar y analizar temas propios del Carisma de Cursillos de Cristiandad, con el propósito de mantener latente su espíritu e intención genuinos, según fueron concebidos por Eduardo Bonnín (Fundador de los Cursillos de Cristiandad) y experimentados desde Agosto de 1944, cuando se desarrolló el primer Cursillo de Cristiandad, en Cala Figuera (Mallorca, España).

En este espacio, queremos externar nuestras reflexiones, ideas y conclusiones que de manera personal o en conjunto hemos ido y vayamos teniendo a través del tiempo, acerca de los Cursillos de Cristiandad.

Todos sus comentarios son bienvenidos, ya que ante todo somos un grupo de personas de mente abierta, y estamos dispuestos a debatir, escuchar, orientar; en definitiva, hablaremos de cualquier tema y especialmente lo concerniente a Cursillos de Cristiandad.